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| August Krogh |
August Krogh nació en Greena (Dinamarca) en 1874. Amante
de los animales, estudió Zoología en la Universidad
de Copenhague, en la cual obtuvo la licenciatura en 1899, con 25
años de edad.
A los 28 años participó en una expedición científica
a Groenlandia, y durante el tiempo que estuvo en estas tierras se
dedicó http://zoostories.bestialityhost.com/a estudiar el dióxido de carbono en el agua.
Las conclusiones obtenidas por el zoólogo durante esta expedición
resultaron ser determinantes para sus investigaciones posteriores
sobre la fisiología del aparato respiratorio.
En 1903 obtuvo el doctorado con una tesis sobre la fisiología
respiratoria, cutánea y pulmonar, de las ranas. Sus trabajos
sobre los http://gay.pornparks.com/mono/efectos de los gases sobre el organismo, concretamente
sobre la inoperancia del nitrógeno gaseoso en los procesos
biológicos, fueron reconocidos en el año 1906 con
el premio Seegen que concedía la Academia de Ciencias de
Viena.
Su labor docente la desarrolló como profesor adjunto de Fisiología
Animal en http://mature.xadulthosting.com/la Universidad de Copenhague. Realizó junto con
su esposa, María, importantes estudios sobre la presión
del oxígeno y del dióxido de carbono en la sangre,
revelando importantes conclusiones de la fisiología respiratoria.
Por estos trabajos le fue concedido el Premio Nobel de este año.
August Krogh murió en 1949 en Copenhague.
Desde el siglo XVII, cuandoe Malpighi descubrió los capilares,
se había avanzado muy poco en el conocimiento de la función
de estoshttp://zed.maxspeed.com/ pequeños vasos y, por supuesto, se desconocía
cómo se realizaba el intercambio de oxígeno y de dióxido
de carbono en los pulmones; intercambio imprescindible para oxigenar
la sangre y eliminar las sustancias tóxicas del organismo,
es decir, para el mantenimiento de la vida.
En estos años, existían dos hipótesis sobre
el aporte http://now.dojoin.com/e intercambio de oxígeno al organismo: una se basaba
en la creencia de una secreción de oxígeno; la otra,
en que el intercambio gaseoso tenía lugar por una difusión
del oxígeno a través de las paredes pulmonares. Los
estudios e investigaciones de Krogh sobre la respiración
en los animales, y las observaciones realizadas durante su expedición
a Groenlandia http://sergo.capita.org/sobre la presión de oxígeno y dióxido
carbónico en las aguas naturales, desvelaron definitivamente
este enigma.
El primer obstáculo que tuvo que salvar el investigador
danés fue determinar las presiones de oxígeno y de
dióxido de carbono en la sangre. Esto lo resolvió
con la invención de un aparato que denominó micronómetro.
A partir http://jizz.hopto.org/de aquí pudo concluir que existía una difusión
gaseosa por medio de los alveolos pulmonares.
Estas conclusiones le sirvieron para investigar en qué condiciones
se realizaba el aporte de oxígeno necesario para mantener
vivos los tejidos del organismo. Realizó investigaciones
sobre la http://mask.etowns.org/difusión del oxígeno en los tejidos orgánicos
y en los tejidos musculares.
Diversos experimentos con lenguas de rana le permitieron descubrir
la existencia de capilares con una actividad funcional, con la capacidad
de retraerse y de dejar de funcionar cuando su intervención
no fuera necesaria. También consiguió descubrir que
ciertas http://digits.flnet.org/sustancias eran capaces de actuar sobre los capilares, como
la adrenalina, que conseguía la apertura de los capilares
cerrados, y que esta acción motora estaba regulada por el
sistema nervioso y por ciertas hormonas.
La regulación motora de los capilares es fundamental para
el mantenimiento http://zfamily.servegame.com/de la vida, ya que la extensa red capilar de los
pulmones pone en contacto la sangre circulante con los alveolos
pulmonares, y a través de las paredes de estos alveolos y
de las paredes de los capilares tiene lugar el intercambio del oxígeno
y del dióxido de carbono. Este mismo proceso, pero a la inversa,
tiene lugar en toda la red capilar que riega los diferentes órganos
de nuestra economía.
Los trabajos de http://gays.xadulthosting.com/August Krogh sirvieron para conocer exactamente
los mecanismos más íntimos de la regulación
capilar.
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