 |
| Jules Vincent Bordet . |
Jules Vincent Bordet nació en en la ciudad belga de Soignies
en 1870. Durante su época de estudiante en el Ateneo Real
de Bruselas ya destacó en diferentes materias. A los veintidos
años se doctoró en Medicina.
Desde un principio sintió una gran inclinación hacia
la investigación y, tras finalizar los estudios, y gracias
a una beca que le fue concedida por el Gobierno belga consiguió
una plaza para trabajar en el Instituto Pasteur de París,
en donde fue discípulo de Elie Metchnikov, investigador que
recibió el Premio Nobel de Medicina de 1908 por sus trabajos
sobre inmunidad.
Alentado sin duda por los trabajos de su profesor, Bordet dedicó
buena parte de sus investigaciones a estudiar la Inmunología.
Estudió en el Instituto Pasteur durante seis años,
y en ese perído de tiempo realizó importantes aportaciones
en ese campo.
De vuelta a su país natal, fue creado el Instituto Pasteur
de Bruselas y Bordet asumió la dirección del centro.
Al mismo tiempo trabajó como catedrático de Bacteriología
de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre, de Bruselas.
Aunque permaneció el resto de su vida en su país de
origen, nunca se desvinculó del Instituto Pasteur parisino,
y durante toda su carrera acudió regularmente a la capital
francesa para impartir cursos anuales de Microbiología. Jules
Bordet murió en 1961, a los 91 años de edad, en Bruselas.
Durante el siglo XIX ya se tenían ciertas ideas sobre la
inmunidad, si bien se limitaban a reconocer que cuando un organismo
superaba una enfermedad quedaba inmune o al menos adquiria una cierta
resistencia ante ella. Es a partir de Pasteur, Bhering y Pfeiffer,
entre otros, cuando las investigaciones sobre la inmunidad comienzan
a adquirir un carácter más científico.
Gracias a las teorías adelantadas por otros investigadores
y a sus propias investigaciones, consiguió describir el mecanismo
de la inmunidad, basado en que la acción inmunológica
se produce por la conjunción de un sistema defensivo creado
por el organismo y presente en el suero, un anticuerpo, con una
sustancia preexistente en el ser a inmunizar, lo que denominó
alexina o complemento, descubrimiento que le permitió describir
la reacción de la desviación del complemento.
La reacción de fijación del complemento descrita por
Bordet dio pie a numeras investigaciones, abriendo el campo del
serodiagnóstico, mediante el cual se buscan anticuerpos determinados
en el suero de un enfermo por medio de una reacción de aglutinación.
Los trabajos en serodiagnóstico tuvieron sus resultados positivos
en el diagnóstico de la fiebre tifoidea, y fue la vía
utilizada por Wassermann para investigar y descubrir el agente responsable
de la sífilis.
Además de sus aportaciones en inmunología, Bordet
destacó en el campo de la Bacteriología, describiendo
el bacilo de la difteria en las aves domésticas y el de la
tos ferina humana.
El desarrollo de la inmunidad dio lugar a toda una especialidad
indepediente, la Inmunología, rama de la Biología
y de la Medicina que se centra en el estudio de la inmunidad. El
primer estudio sobre inmunidad se debe a E. Jenner, que logró
introducir el virus vacuno en el hombre, obteniendo una inmunidad
cruzada eficaz contra la viruela humana. Posteriormente, Pasteur
estableció un método de estudio más sistemático
y consiguió vacunas contra el antrax aviar, el cólera
del ganado y la rabia. Los siguientes avances en inmunología
los encontramos con Metchnikoff, Lansteiner y el propio Bordet.
Todos ellos, galardonados con el Premio Nobel por sus trabajos,
dieron un importante impulso a esta rama de la Medicina. El impulso
de la inmunología se tradujo en la salvación de una
gran cantidad de vidas humanas. Seguramente en estos años
fue la especialidad que más aportó en en este sentido.
Nuevos logros sobre inmunidad se obtendrían en los años
40, cuando se establece la determinante función de la inmunidad
en el rechazo de los trasplantes.
|